viernes, 9 de agosto de 2019

10:04 p.m.

Escucho a los Kings of Convenience mientras me meto a la cama. Si mamá estuviera aquí estaríamos cenando, viendo televisión y tomando café. De mi mamá herede el gusto por el café y el carácter horrible que a veces puedo tener. 

Hemos discutido tantas veces que he perdido la cuenta. Ella me grita, yo le reclamo y terminamos enojadísimas, sólo para después volver a hablar y hacer de cuenta que no pasó nada. 

Ella es la persona que cuando era niña llegaba tarde a los festivales de la escuela, pero también es la persona que me acerca un suéter cuando hace frío. Es la persona que discute conmigo, pero también es quien me preparaba el desayuno cada mañana mientras yo trabaja desde las seis de la mañana en la casa.

Pese al carácter tan fuerte que siempre ha tenido, fueron varias las veces me entraron ataques de ternura al verla sonreír y también varias las veces que sentí ganas de cuidarla para siempre. Me hacen falta sus risas, sus regaños, su voz. La extraño como se extrañan los días soleados en diciembre.

Hace un tiempo se fue a vivir a otro lado. Ojalá que la distancia nos ayude a querernos más. 


1 comentario:

Unknown dijo...

Hermoso May... y sì a veces la distancia nos ayuda a querernos más y a valorarnos.