miércoles, 26 de enero de 2022

1:16 a.m.

A veces me pongo a pensar en cosas pequeñitas que me sorprenden, hace ratito me puse los lentes y pensé que era una maravilla que con solo ponerme esas cosas en los ojos pudiera ver de forma más clara. 

Me sorprende lo mucho que una canción puede mejorar nuestro estado de ánimo, recordé que cuando escucho My Day de Taemin siento una ola de tranquilidad y felicidad que dura esos minutitos que escucho esa canción, deseo que todos tengan una canción que los haga sentir así. 

Y una de las cosas que más me sorprende es lo mucho que se puede querer a alguien, a veces he sentido que quiero mucho a alguien y pienso: eso es todo, eso debe ser lo máximo que se puede querer a alguien. Y de repente me doy cuenta de que no es así, puedo seguir queriendo mucho mucho por montones a esa misma persona. Qué increíble que nuestro corazón pueda querer tanto, qué maravilla que nos quepa tanto amor adentro. 















martes, 11 de enero de 2022

2:35 a.m.

Toda la tarde sentí que estaba en la sección de yogurth del súper, tenía tiempo que no sentía tanto frío.

Hace ratito me acordé de Into My Arms de Nick Cave porque alguien en twitter la mencionó, esa canción me gusta mucho y me recuerda al día que L.A. me preguntó si la conocía y le dije que sí, yo le pregunté si le gustaba Fleetwood Mac y me dijo que no los había escuchado, lo tuve que remediar inmediatamente y prendí la computadora para ponerselos. Ese día, o tal vez fue otro, vimos una película y tomamos té y comimos donas que él había comprado cerca de su consultorio, llevó una bebida que un amigo le había traído de Japón y la probamos, no recuerdo a qué sabía, pero me pareció lindo que hubiera llevado ese regalo que le habían traído para tomarlo conmigo.

Lavé mi pijama hace rato y casi toda la tarde estuvo nublado: 

No se va a secar, pensé. 

Debería tener otra para casos como estos, dormiré en el sillón con la ropa que traigo puesta o me meteré a la cama con vestido, lo pienso y me da risa porque la verdad es que siempre o casi siempre me cuesta un mundo cambiarme la ropa y meterme a la cama, L.A. lo sabía y cuando me llamaba por teléfono en algún momento me preguntaba si ya me había puesto la pijama: no, le decía casi siempre, él se reía y me decía: ve a cambiarte, aquí te espero, anda, anda, así después de colgar el teléfono ya estás lista para dormir. Entonces corría a mi cuarto a cambiarme rapidísimo para no dejarlo esperando mucho tiempo.  

A veces aún me cuesta ponerme la pijama, no sé cómo describirlo, tal vez es flojera por cambiarme la ropa o simplemente me resisto a cambiarme para tener un pretexto y no irme a dormir, algunas veces incluso he pensado en quedarme despierta toda la noche con tal de no tener que cambiarme.


Cosas simples que para mí son complicadas: 

  • Desayunar, comer, cenar, casi todo lo que tenga que ver con comida es un lío para mí. 

  • Ponerme la pijama

  • Cerrar la puerta, la puedo cerrar bien, pero checo como tres veces que la haya dejado bien cerrada, tal vez exagero, pero vivir sola es asegurarme de que cierro bien la puerta. 


Por la tarde subí a bajar la ropa, la pijama estaba seca y la verdad es que eso me alegró mucho, hace tanto frío que me da gusto la idea de poder dormir calientita en la cama. 

En días fríos ayuda tener recuerdos cálidos y eso fue de lo que me acordé hoy.