viernes, 9 de agosto de 2019

10:04 p.m.

Escucho a los Kings of Convenience mientras me meto a la cama. Si mamá estuviera aquí estaríamos cenando, viendo televisión y tomando café. De mi mamá herede el gusto por el café y el carácter horrible que a veces puedo tener. 

Hemos discutido tantas veces que he perdido la cuenta. Ella me grita, yo le reclamo y terminamos enojadísimas, sólo para después volver a hablar y hacer de cuenta que no pasó nada. 

Ella es la persona que cuando era niña llegaba tarde a los festivales de la escuela, pero también es la persona que me acerca un suéter cuando hace frío. Es la persona que discute conmigo, pero también es quien me preparaba el desayuno cada mañana mientras yo trabaja desde las seis de la mañana en la casa.

Pese al carácter tan fuerte que siempre ha tenido, fueron varias las veces me entraron ataques de ternura al verla sonreír y también varias las veces que sentí ganas de cuidarla para siempre. Me hacen falta sus risas, sus regaños, su voz. La extraño como se extrañan los días soleados en diciembre.

Hace un tiempo se fue a vivir a otro lado. Ojalá que la distancia nos ayude a querernos más. 


jueves, 1 de agosto de 2019

Querida Val:

Hoy me desperté tarde y desayuné hot cakes. Diría que fue un día aburrido, pero ningún día que tenga hot cakes puede ser aburrido. Tomé cuatro tazas de café y escuché música. Sentí un poco de frío y me dieron ganas de regresarme a la cama

Recuerdo que antes amaba los días fríos. Me encantaba ponerme los audífonos y salir a caminar. Ahora mismo no he podido hacerlo mucho por:

1. Mi mamá descompuso mi aparatito para escuchar música.
2: Los últimos meses no me han dado muchas ganas de salir a caminar. 

La verdad es que desde que "Me rompí" pareciera que el frío se me metió al cuerpo. Los recuerdos que tengo de los últimos años son con un suéter encima y subiéndome a la azotea para que me diera un poco de sol. Nunca en mi vida había sentido tanto frío como el que empecé a sentir cuando me enfermé. 

Hace un par de días encontré unas revistas de cocina y me entró un poquito de nostalgia porque recordé que las había comprado cuando tenía ganas de cocinar e invitar a L.E. a comer a la casa. Nunca las usé, ya nunca hubo oportunidad de hacerlo. 

Compré cortinas nuevas para mi habitación, las que tenía eran demasiado oscuras y quería algo que diera más luz. Antes todo estaba tan oscuro que daba la impresión de que el tiempo no pasaba. Podía quedarme en la cama todo el día creyendo que aún era de mañana. 

Me despierto, me levanto, desayuno, limpio mi cuarto, escucho música, bailo y canto frente al espejo, como y hablo con mis papás. No he hecho gran cosa y sin embargo, eso me parece mucho, hacer cosas tan simples que hace un tiempo ni siquiera me daban ganas. Los últimos meses he sentido menos frío y eso me alegra porque tal vez es una señal de que empiezo a "curarme"

Los últimos años han cambiado muchas cosas, pero agradezco que tu amistad y tu cariño siguen igual. Hay personas que con sólo existir nos iluminan y ayudan. Tú eres una de esas personas. Mi vida es mejor gracias a tus mensajes, gracias a tomar café contigo, gracias a las veces que has estado ahí para escucharme y animarme. 

Tú me das fuerza y soy feliz de tenerte en mi vida. 

Pd: creo que ha llegado el momento de desempolvar esas revistas y usarlas para cocinar para la gente que quiero y que aún sigue en mi vida. 

Te quiero mucho.