jueves, 10 de marzo de 2022

Postal: ramen.


Hoy hay mucho sol y mucho viento, en mis audífonos empezó a sonar Life Goes On de BTS y eso me puso muy contenta, me paré un momentito enfrente del parque y miré el cielo, acomodé mis dedos para formar una cámara imaginaria y tomé una foto, a veces hago eso, cuando veo una cosa que me parece linda formo una cámara imaginaria con las manos y tomo una foto, en algún lugar de mi cabeza debe estar un álbum lleno de esas imágenes.

La cosa es que el día me parece bonito y vine a comer ramen, casi siempre que vengo a comer ramen es por alguna de las siguientes razones: 

  • Tengo antojo de ramen.
  • No he comido nada y vengo con un hueco en el estómago.
  • Me siento triste y quiero comer algo que me haga sentir mejor, el ramen se ha convertido en una gran alegría para mí. 

Últimamente vengo a comer ramen más por las dos primeras razones. 

Tenía menos de 15 años cuando me empecé a interesar en las cosas asiáticas, primero fueron las japonesas, veía animes, veía series japonesas, escuchaba Mr. Children, me gustaban los kimonos, la primera vez que me gustó alguien fue un chico de ascendencia japonesa que iba en la misma preparatoria que yo, recuerdo su nombre completo y su carita.

El tiempo pasó y empecé a ver kdramas (series coreanas), en el anime a veces veía que comían ramen pero no se me antojaba, pero cuando veía kdramas y comían ramen se me antojaba muchísimo, el año pasado fui a un supermercado coreano y compré ramen instantáneo, lo probé y me gustó, aunque tampoco me pareció gran cosa, pero me sigue gustando la idea de comer ramen instantáneo porque es como un momento muy de kdrama.

El año pasado descubrí un lugar donde venden comida japonesa cerca de donde vivo y no sabes lo feliz que me sentí, probé el ramen y me supo increíble, es mucho más rico que el ramen instantáneo, lo amé desde el primer momento que lo comí, aunque no le hago el feo al ramen instantáneo, ese también me gusta, un día haré realidad el cliché de invitar a comer ramen al que me gusta, eso me emociona, es como si viviera mi propia escena romántica. 

Ojalá que un día de estos vengas a visitarme, no hay muchas cosas interesantes que hacer aquí, pero te llevaré a comer ramen y podemos caminar o ir por un helado, en Vértigo de Hitchcock dicen que "Uno solo deambula, dos siempre van a algún lugar", hagamos honor a eso. 

Te deseo un día bonito. ¡Te quiero!